Imagina una caja mediana. Y en ella comienzas a depositar piedras pequeñas. Cuando casi está llena, decides poner la piedra más grande. Ya no hay lugar para ella. Si quieres que la piedra más grande entre, es la que tienes que poner primero. Después, las piedras pequeñas. Hasta que se llene la caja.
En nuestra vida es igual.
En tu caja llamada vida, haces tareas rutinarias que no te gustan o no son tan importantes. Pero ocupan casi todo tu tiempo. Cuando quieres hacer lo que más te gusta, lo que realmente te entusiasma… ya no hay espacio.
Y eso
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